Colectivo, música y otras locuras

Segunda entrada en castellano.

Hoy tuve la muy mala suerte de tener que utilizar el transporte público, el colectivo para ser más específico. Últimamente he notado la molesta tendencia que tiene la gente de escuchar música prácticamente en CUALQUIER lado. Ya sea en un velatorio, en el baño, caminando por la calle o durante una clase, parece menester y forzosamente necesario ver a por lo menos la mitad de la gente con esos cuchuflos enchufados en los oídos y a todo volumen.

La otra mitad se dedica a mirar con la boca abierta y un hilo de baba la minúscula pantallita de un pedorro celular con cámara y más aditamentos que Atucha. Una horrenda y sibilante cacofonía sale de los patéticos parlantitos de uno de esos chirimbolos y no puedo más que mirar para otro lado y sentir pena:

a) por la ridícula música que me tengo que aguantar en un colectivo atiborrado de humanidad y efluvios/olores varios.
b) el hecho de que no les importe torturar a los demás con un aparato cuya calidad de sonido haría llorar a los grandes músicos.
c) que no exista ningún tipo de respeto por el prójimo y cualquier charla o pensamiento sea cortado por el chirrido o ruidito de algún ringtone de la canción del momento.

Tenían que ser los adolescentes atacando de nuevo con su limitado vocabulario y el “boludo/a” a cuestas. En fin, para qué quejarse ¿no? Después de todo, yo también entro dentro de esa franja pero acá viene la parte de las “otras locuras”.

Para comenzar, no tengo celular y jamás he tenido uno… Ni pienso comprar uno. Llamarlo simple vagancia, retro-pedantería o simplemente que no tengo a nadie a quien llamar. Otra cosa que no vale la pena mencionar.

Regresemos al tema de la música. Ya que veo cómo todo el mundo anda como muerto vivo por la calle con la boca abierta y algún ruido pegado a sus oídos, quise ver qué tan eficaz era esa táctica. Digo, quizás servía para aislarse del mundo o algo.

Raudamente tomo mi reproductor de mp3 (sí, tengo uno juntando polvo por ahí) y me lo llevé como acompañante en mi odisea dentro del colectivo. Para qué. No entiendo, y acá vienen las malas palabras, no entiendo como MIERDA hace la gente para escuchar lo que poronga escuchen. Mi aparato es un Creative MuVo, tiene un sonido decente y 25 niveles de volumen. Suelo escuchar entre los niveles 1 y 5. 5 ya me parece demasiado alto y escucharía en 0 pero eso silencia el aparato.

En la calle, es completamente imposible escuchar una chota sin tener que subir el volumen a por lo menos 15-20, y aún así olvidáte de escuchar algo cuando pasa un vehículo de gran porte (¡como un colectivo!) o mucha gente balbuceando con un celular. Además, está el riesgo de desconcentrarse en momentos inoportunos y no escuchar advertencias o el sonido ambiente.

Dentro del colectivo, el motor del mismo hace imposible escuchar a un volumen menor a 15. Y cuando arranca, olvidate de escuchar nada más que el motor. Ah, sí, podemos subir el volumen del aparato aún más. De hecho, lo intenté pero no funcionó y sólo me causó dolor de oído. Por ende, terminé apagándolo y a la mierda con la música en todas partes. Prefiero silbar, tararear melodías en mi cabeza o lo que sea pero no vuelvo a sacar el aparato nunca más.

Al subir mucho el volumen el “buen sonido” se convierte en una saturada masa de ruido electrónico y la música se pierde. ¿Quién quiere escuchar música de esa manera? Digo, al fin y al cabo, ¡los auriculares suenan tan fuerte que los otros terminan escuchando más que uno mismo!

Totalmente impráctico y molesto. Realmente eso no es escuchar música. Es vivir con ruido de fondo. Es una porquería y me parece un insulto al artista. Uno se rompe todo para conseguir melodías, expresar algo y el primer gil que viene va por la calle como quien no quiere la cosa, perdido en un mundo de sinsentido (o sea: boludeces) y… y la verdad que ya está.

Por favor, un llamado a la solidaridad: sentarse a escuchar un disco COMPLETO (Yes, Rush, Beethoven, Bach, Chopin, lo que sea, incluso Madonna) sin un televisor encendido, en silencio, con el celular apagado, sólo la música.

¿Alguien se acuerda lo que es un disco completo, entrar en el mundo tejido sónicamente por el artista? Vamos, paremos un poquito con la música de colectivo y el ruido de fondo. Hay melodía en el universo…

Eso lleva a la próxima entrada sobre el juego que estoy programando.

Over and out.

Acerca de alphaprospector

Writer, editorial consultant and multi-everything of doujin production circle Primum Soft.
Esta entrada fue publicada en Life, music y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s